Manteniendo interesante charla sobre el estresante oficio de escritor
con Joaquín Linne, Hernán Vanoli, Diego Vecino en el cumple de MM.
Viernes 29/522.oo hs. Voy a la
lectura del Quinteto de la muerte en el
Pacha, la cual es amenizada con sopaguiso de pollo y arroz e isla de pancito integral flotante. Compro la última botella de vino que quedaba en la barra. A los minutos, aparecen los cinco con aséptico barbijo blanco en el retablo del Pachamama (
Romero,
Molina,
Funes,
Levín,
Garamona). Levín hace de presentador, Garamona toca la guitarra; todos leen. Sin pronunciar palabra, Funes me entrega
un retrato mio al lápiz imaginándome de espaldas, desnuda. De no ser por este último gesto, diría que fue una sobria presentación que ya a la
01.oo nos devolvía -un poco borrachos- a nuestras casas.
El Quinteto en acciónEstoy subiendo al taxi y los
Amigos de Kirchner me tiran sus coordenadas por sms:
"La Troquet de Henry. Guardia Vieja 3460". Aunque el texto está delante de mis ojos, altero los números de la dirección y
voy a parar a la antigua casa de mi ex-psicoanalista... la coincidencia me resulta rara, pero no la cuestiono. Decidida, bajo del taxi y toco el timbre a la
1.3o de la mañana.. sin respuesta (por suerte). Reconsidero la situación y finalmente llego a destino. Es tarde: los
faulduos Guillermo Massé,
Daniluk,
Teodoro Placeres y
Hernán Morilla están terminando
su show, que había consistido en la adaptación oral del
faulduomundo, una performance evocando el universo de sus historietas, como parte de la presentación del número 6 de la
revista Cábula, dirigida por
Hernán Ciriani. Pude conocer a
un fan de los faulduos que los sigue con una careta de pato hecha en papel maché, a imagen de Rubén, uno de los personajes del comic. Con total naturalidad nos saludamos -yo con voz normal y el pato, con voz de pato-; y salí con los faulduos a tomar algo y tener el privilegio de presenciar el balance que el grupo hizo sobre su actuación. Descubrí que aunque una de las materias primas de su trabajo es el humor (tanto en la banda
Amigos de Kirchner, como en los comics y las performances), ellos se lo toman con total seriedad: en un bar del abasto meditaron sobre los pro y contras de su hermetismo; de qué forma tomarse la respuesta del público y el hecho de que no siempre sean entendidos; cuándo cambiar de táctica y cuándo llevarla hasta sus últimas consecuencias; las complejidades del desfasaje que se genera en la traducción del lenguaje gráfico al teatral; y otros puntos no menos interesantes. Cansada pero contenta, ahora sí taxi a casa.
Libro Marcado en La Prometida. Foto de Cecilia Szperling (detalle)
Sábado 30/519.oo hs. La noche empezó temprano. Sin dejarme amedrentar por la lluvia, parto encapuchada desde los confines de Caballito, subida al 44, hasta
La Prometida, en Colegiales. Me esperaba
Cecilia Szperling. Había que hacer el
pase de "libro marcado". Llego con el ejemplar de
Selección Natural subrayado en
tinta amarilla con polvo de diamante. Tuve el placer de conversar con la autora sobre los personajes de su novela, sobre los planes de convertirla en película, sobre la relación entre autor y obra una vez que esta se publica y que empieza a rodar por el mundo... y sobre mis recientes ganas de internarme como autora en universos inventados... entre tostada y tostada de pan integral con centeno y avena, se nos hizo la hora.
Perrodiablo en Festipulenta22.3o hs. Aterrizo en
Zas (Moreno 2300) en el
Festipulenta, festival independiente de rock donde además se arma una pequeña feria de discos, libros e historietas. Lo veo por segunda vez en el fin de semana a
Funes, estaba al pie del cañón en el stand de su editorial, rodeado de maravillosos minilibritos y cuadernos. Teníamos que escuchar en vivo a
Perrodiablo y por suerte lo hicimos. En el intervalo me pongo a hablar con los chicos de
Implosion (banda platense) y me regalan un preciado souvenir: su disco
"nospodemosveryviajar". El último disco de la banda fue producido por
Ray Fajardo, baterista de
El Otro Yo. La conversación se interrumpe cuando empieza a sonar
Prietto viaja al cosmos con Mariano; y si, son dos: una guitarra y batería.. pero suenan como si fueran cinco, al mando de una nave espacial en trip experimental.
Teletransportados.. después de escuchar los temas que tocó
Prietto (creo que fueron casi diez), decidimos partir en dos auto-naves con destino conocido: prometedora
fiesta de cumpleaños, en la que confluyó buena parte de la generación de 25-35 años del campo literario porteño. En este cumple musicalizado por poetas nadie paró de bailar... ¡Los escritores -y escritoras- sólo quieren divertirse! Dicen que el fin de fiesta lo hicimos en
Levitar, pero yo ya no estoy en condiciones de asegurar eso.
Epílogo. Domingo 31/513.3o hs. ....riiiing...riiiing... -Holá...? -Hola! Cómo estás..?! Ves que te llamo tarde dejarte dormir, no? -Ssssi... (digo empezando a tomar conociencia del dolor de cabeza...) -Venís a casa? Me trajeron el cuadro, el Yuyo Noé es enorme. Me tenés que ayudar a decidir dónde colgarlo.. Qué querés almorzar? -Ehhh... emm... (tengo resaca, pero esto no me impide sentir hambre)... eh... (de pronto me ilumino) canelones... canelones con salsa... rosa. Y comprá mucha agua mineral... necesito tomar mucha agua porque ayer...
¿puedo pedir algo más?
Dicen que la felicidad dura poco,
en mi caso, apenas un fin de semana.