y me dejé fluir, caminé, caminé, caminé por los pasillos sin mirar el mapa, con atención dispersa; no toqué ninguna obra (dejé que ellas se acercaran). Y entonces las obras flotaban; vi, por ejemplo, unos marcos redondos con luz (de Karina Peisajovich), una instalación alemana de rayas que cambiaban de color, no recuerdo el autor, sólo recuerdo los colores. Al azar, pasé varias veces x el mismo lugar, y ninguna vez por otros. Oro oro oro quise comprar todo: ¿cuánto tiempo vive una obra afuera del agua? También vi un póster de una lata de tomates perita al natural (mite); un hombre de plástico mutante (Rayo Lázer); un collage de Christo (el artista); varias cosas hechas con cuentitas; un ano gigante de Harte; etc. etc. etc. Reflexioné sobre la cantidad de carbono que se emite a la atmósfera para mantener las luces prendidas de esta feria y anden los posnets y para que entonces todos nosotros podamos ver y comprar, ver y comprar, y de esta forma alimentar el ecosistema del arte en el que yo y muchos más hacemos ASÍ con el dedito; en fin, para que podamos ejercer la dictadura del gusto compulsivamente y los artistas puedan vivir de su trabajo (pagarse el whisky, las vacaciones) y los galeristas puedan llevar a sus amantes a Miami, y todos estemos contenta/os, y así ser cada día mejores personas, sobre todo DUEÑAS® de un gusto bueno+ bello= justo (& refinado) que destaca en las paredes nuestros PH. Vomité al lado de un pulpo en descomposición y un coleccionista me firmó un cheque por cincuenta pesos.
Les hago una pregunta (registren la fecha de este post): ¿cuánto falta para que velemos a un muerto en una galería; es decir, en vez de funeral, le hagamos vernissage?
Piénsenlo, no se indignen.
The death
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La muerte se me acerca a veces como una sensación, por momentos sutil y en
otros con una contundencia que me hace creer en lo que he sido.
P.M.
Hace 6 meses


4 comentarios:
15 min?
Si la obra de franjas en la pared que cambian de color la viste sentada en un banco en un cuartito en penumbras, esa obra también es de la genial Karina (mi artista favorita de esta edición de ArteBA)
Donde quedo la mistica del ditella? la modalidad arte globalización deteriora demasiado la función social del artista, si es que aun alguien se interesa por ella claro.
Me ofrezco a morir y ser velado en tu vernissage, CC. Eso sí, quiero darle a las 70 vírgenes en vida.
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